Resolver conflictos de fusión es probablemente una de las actividades menos apreciadas en el desarrollo de software. Y aunque existen técnicas que reducen la complejidad de las fusiones —por ejemplo practicar la integración continua, en el sentido original de fusionar con una rama principal compartida, al menos una vez al día—, vemos que se dedica demasiado esfuerzo a las fusiones. Long-lived feature branches es uno de los culpables, pero la codificación asistida por IA también tiende a incrementar el tamaño de los conjuntos de cambios. La ayuda podría llegar en forma de Mergiraf, una nueva herramienta que resuelve conflictos de fusión analizando el árbol sintáctico en lugar de tratar el código como líneas de texto. Como un controlador de fusión para git, puede configurarse para que subcomandos como merge
y cherry-pick
usen automáticamente Mergiraf en lugar de los métodos predeterminados.
